Albisteak

 

El Ayuntamiento de Muskiz ha destinado una partida de 42.000 euros a la rehabilitación del antiguo matadero de la localidad para que, a la finalización de estos trabajos y a través de una concesión administrativa, este singular edificio municipal vuelva a explotarse como restaurante.

El edificio que fuera ideado por Manuel María de Smith Ibarra para albergar un matadero será objeto de una segunda rehabilitación, que contempla la renovación e impermeabilización de la fachada, la adecuación de los baños, la instalación de una rampa de acceso y mejoras en fontanería y electricidad. Una vez finalizados estos trabajos, la corporación está interesada en que este local se destine nuevamente a la hostelería.

Estas obras, adjudicadas a una empresa de Muskiz, está previsto que comiencen en las próximas semanas. Los/as responsables municipales pretenden que –manteniendo la esencia de este edificio mudéjar con profusión de elementos decorativos- queden subsanadas deficiencias propias del paso del tiempo y se adecuen los accesos y baños para personas minusválidas o con movilidad reducida. 

Obra emblemática

El edificio del antiguo matadero municipal es especialmente singular -además de por su estilo mudéjar- porque es obra de Manuel María de Smith Ibarra, uno de los arquitectos más importantes de principios del siglo XX, artífice de monumentos tan emblemáticos como la estación de Atxuri, el hotel Carlton, los palacios de Artaza y Lezama-Leguizamón y, la plaza de Gernika, entre otros.

De ahí que los/as responsables municipales hayan determinado preservar la esencia de este edificio aislado en el que predominan los elementos decorativos, que está ubicado en el camino a Oyancas y que comenzó a edificarse en el año 1907. Una construcción en cuya fachada principal sobresalen una gran puerta de acceso y vanos afilados que están diseñados para permitir la entrada de luz.

El antiguo matadero de Muskiz tiene planta en forma de "T" y el cuerpo principal, en el medio, estaba destinado a matar los animales. En los laterales tiene dos naves pequeñas, en donde se partía la carne, así como cuadras para guardar el ganado y básculas. Es un edificio de hormigón armado con una serie de pilastras en el exterior. Las paredes son de ladrillo, están raseadas y la cubierta del pabellón central es a dos aguas, mientras que las de las laterales es a un agua y con teja plana.

En la anterior rehabilitación de este singular edificio han participado numerosas personas desempleadas de Muskiz, quienes a través de los programas de impulso al empleo organizados por el Forlan, también se encargaron de restaurar el castillo de Muñatones, la escuela de Santelices y la iglesia de San Julián, entre otros.