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El Ayuntamiento de Muskiz ha puesto en marcha el primer proyecto participativo para que los/as vecinos/as de la localidad aporten sus ideas para la regeneración de un área verde, en este caso, La Glorieta. Una empresa especializada en la recuperación de este tipo de espacios ha elaborado un borrador o idea preliminar que se colgará en la página web de Línea Verde de la localidad para que los/as interesados/as aporten sus sugerencias.
Acudiendo personalmente al ayuntamiento o mediante las numerosas herramientas telemáticas que está impulsando la actual corporación, los/as vecinos/as de Muskiz interesados/as pueden participar en la regeneración de la zona boscosa de La Glorieta. La mercantil Talaia, que se encargó de la recuperación de esta área hace aproximadamente 5 años, ha elaborado un proyecto preliminar que se tomará como referencia.
Las ideas y sugerencias aportadas por la ciudadanía para la segunda repoblación de un área verde, que un incendio ha arrasado parcialmente en las pasadas Navidades, se presentarán públicamente el jueves día 26 de mayo en la Sala M de la Casa de Cultura de Muskiz, a partir de las 18:30 horas.

Y para que los/as vecinos/as conozcan los detalles de esta iniciativa, el Ayuntamiento acaba de buzonear una folleto informativo en el que se recogen las vías de participación (presencialmente en la casa consistorial, telefónicamente en el 946706000, por mail en la dirección ingurumena@muskiz.com y a través de la app, web y buzones de Línea Verde Muskiz) y el calendario de este proceso participativo.

Una primera repoblación

La Glorieta es una zona verde urbana que el Ayuntamiento de Muskiz encargó reforestar a finales del año 2009. La empresa Talaia fue la encargada de recuperar esta colina abandonada, que había servido de zona de cultivo de pino de Monterrey y de pista de motocross. La corporación decidió reservar una parte del trazado como circuito de paseo, a pie o en bicicleta de montaña, y repoblar la ladera oeste de la zona boscosa con encinas y madreselva.

Las semillas usadas en esta repoblación procedían de ejemplares autóctonos, concretamente, de Punta Lucero y Janeo, dos montañas cercanas a La Glorieta. La plantación se acometió en enero de 2010 y supuso un hito en la experimentación en regeneración del robledal y el encinar, los más típicos bosques vasco-cantábricos.

Esta iniciativa se ha visto truncada cuando un incendio ha arrasado con una parte de La Glorieta a finales del pasado mes de diciembre.