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La Agrupación de Hospitaleros Voluntarios del Camino de Santiago en Bizkaia y el Ayuntamiento de Muskiz han donado una escala móvil o sube escaleras al Centro de Día de la localidad minera. Este aparato se he adquirido con los donativos recogidos en el albergue de Pobeña durante la temporada estival del año 2016.

Como viene siendo tradicional, los/as voluntarios/as que colaboran en el Albergue de Pobeña y los/as responsables municipales han donado los casi 5.000 euros que se han recogido en donaciones durante el periodo estival del presente ejercicio. En esta ocasión, en forma de una nueva escala móvil que quedará depositada en el Centro de Día de Muskiz, aunque la intención de los/as responsables municipales es que este dispositivo se encuentre a disposición de todos/as los/as muskiztarras con problemas de movilidad.

En un acto que ha tenido lugar en el Centro de Día y en el que han estado presentes los/as propios/as hospitaleros/as y los/as representantes de los departamentos de Educación y Acción Social del Ayuntamiento de Muskiz, se ha hecho entrega de la silla sube-escaleras con cinturón, cabezal y reposapiés abatible. Una acción altruista con la que la Agrupacion de Voluntarios del Camino de Santiago quieren reivindicar su apoyo a los/as vecinos/as más necesitados/as de la localidad minera. 

La donación de esta silla de ruedas con motor para salvar barreras arquitectónicas viene a cubrir las necesidades de atención a los/as vecinos/as de Muskiz que, con problemas de movilidad y que requieren de asistencia, residen en edificios cuyas dimensiones imposibilitan el uso de la escala con que cuentan los servicios sociales. De manera que este nuevo aparato viene a solventar una deficiencia detectada y que afectaba tanto a los/as usuarios/as del Centro de Día como a las personas atendidas por el servicio de Transporte Adaptado. 

Consolidación del albergue

La estadística del año 2016 sigue favoreciendo al establecimiento para peregrinos/as de Pobeña, que ha consolidado el número de sus usuarios/as y se ha convertido en uno de los más visitados de la cornisa cantábrica. La actual corporación considera que la buena aceptación que tiene este edificio se debe, entre otras cosas, a su excelente ubicación, a medio camino entre el monte y la playa. 

Este albergue está atendido por hospitaleros voluntarios, de una manera altruista, y se centran únicamente en la atención al peregrino/a y en sus necesidades, asesorando e informando de lo que acontece en la Ruta Jacobea. La agrupación de Hospitaleros Voluntarios, como viene siendo costumbre, no cobra cuantía alguna a las personas que se alojan en estas instalaciones. Los/as visitantes, tanto nacionales como extranjeros/as, agradecen la hospitalidad con sus donativos.