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El alumbrado público medioambientalmente eficiente va a llegar a los barrios de Pobeña, San Julián de Musques, San Juan y todo el polígono. Los trabajos para sustitución de un total de 759 luminarias han comenzado esta misma semana. Con esta iniciativa se pretenden reducir las emisiones contaminantes, aumentar la capacidad lumínica de las farolas y disminuir, al menos, en un 60% el gasto de la corporación en consumo energético.

La sustitución del alumbrado público por luminarias de tipo LED es una actuación prevista en los Planes de Acción del PAES y de la Agenda Local 21, ambos ratificados por el pleno del Ayuntamiento de Muskiz. Esta misma semana se han iniciado las actuaciones de la segunda fase, cambiando las farolas del barrio de Pobeña. Pero estos trabajos también se van a extender a las zonas de San Julián, San Juan y todo el polígono.

Sólo con esta actuación, el departamento de Medio Ambiente persigue un ahorro del 60% en la partida destinada al consumo anual de energía. Lo que se cifra en unos 40.000 euros por ejercicio. Además, de la reducción de unas 50 toneladas anuales de emisiones de anhídrido carbónico a la atmósfera.

Una vez instaladas las 759 luminarias de esta segunda fase para conseguir un alumbrado público medioambientalmente eficiente y tomando en consideración que en la primera fase de este ambicioso proyecto ya se habían instalado otras 585, un 75% del total de las farolas del término municipal de Muskiz serán de tecnología LED.

Inversión subvencionada

El Ayuntamiento de la localidad minera tiene previsto invertir una cuantía final de unos 570.000 euros en la sustitución de todos las farolas del municipio, de los que en torno a las 232.000 euros se han invertido en la primera fase –ya ejecutada a lo largo de 2014- y algo más de 181.300 corresponden a esta segunda fase, cuyos trabajos han comenzado esta misma semana.

Sin embargo, la inversión real de la corporación muskiztarra asciende a 126.920 euros, puesto que se ha conseguido una subvención del EVE cercana a los 54.395 euros para la ejecución de esta segunda fase del proyecto de sustitución del alumbrado público por luminarias LED. Lo que, tomando en consideración el ahorro económico anual para las arcas del Ayuntamiento, hace que la inversión se haya amortizado en menos de tres años y medio.

Durante esta segunda fase para la obtención de un alumbrado público eficiente, se van a sustituir las farolas de alta presión de sodio, halogenuro metálico y las de vapor de mercurio, si las hubiera. Las nuevas luminarias a instalar serán LEDs y la corporación solicita a la empresa adjudicataria mantener la estética de la zona en la que se instalen. Por ejemplo, en el barrio de Pobeña se procurará que mantengan ese aire antiguo que aportan las de hierro forjado que existen actualmente.

Reducir consumos

Con la instalación de este nuevo alumbrado público, el Ayuntamiento de Muskiz persigue tres objetivos prioritarios: reducir las emisiones contaminantes, aumentar la capacidad lumínica de cada una de las farolas y reducir a la mitad el gasto energético.

En relación con estos dos últimos aspectos y con el fin de ser lo más eficaz y eficiente posible, cada luminaria tiene la capacidad de regular su flujo de forma autónoma. De esta manera, se conseguirá un ahorro en el coste eléctrico y se mantendrán los niveles lumínicos de seguridad.

En el pliego de prescripciones técnicas que regulan esta contratación, el Ayuntamiento ha establecido un plazo de 3 meses para la ejecución de las obras.

Esta segunda fase para la sustitución del alumbrado público por otro más eficiente energéticamente estaba previsto acometerla a lo largo del año 2015. De hecho, el Ayuntamiento de Muskiz había adjudicado los trabajos a un empresa que no ha podido realizarlos por haber quebrado. Motivo por el que la actual corporación se ha visto obligada a iniciar nuevamente los trámites de adjudicación.